Algo está pasando actualmente en el campo laboral. La nueva generación de profesionales muestran apatía e inestabilidad hacia el trabajo; rehúyen el estrés y la responsabilidad; son pretenciosos y exigentes, no les gusta obedecer ni respetar procedimientos o reglas, no aceptan críticas a su desempeño; son jóvenes egocéntricos que sólo piensan en su propio bienestar y no le tienen amor a la empresa donde trabajan.