«Me odio por haber tenido todo lo que quería al alcance de la mano y haberlo destrozado. Un verso baila por mi mente y, por mucho que lo intento, soy incapaz de acallarlo» Vivir con culpa no es tarea fácil, y eso es algo que Darío sabe muy bien. Después de todo, el que solía ser su mejor amigo vive un auténtico infierno tras confesarle lo que sentía por él, y lo peor es que Darío no puede hacer nada para arreglar la situación.