Cuando la reina Amarina ascendió al trono de Montmar siendo solo una niña, sus consejeros tomaron las riendas del reino por ella.
Ahora, Amarina empieza a cuestionar las decisiones que tomaron en su nombre. Dado que necesita conocer el pasado de Montmar para avanzar hacia el futuro, la reina comienza a explorar la ciudad por las noches, disfrazada y sola.