Glasgow, 2025. La doctora Amanda Maclean responde a una llamada para atender a un paciente con síntomas similares a los de la gripe.
Pero, al cabo de tres horas, el paciente muere. Ese es el comienzo. El virus desconocido arrasa con el hospital a una velocidad mortífera. Todas las víctimas son hombres. La doctora Maclean da la voz de alarma.