Aturdida por la repentina muerte de su madre y destrozada tras una aventura amorosa, Casey Peabody llega a Massachusetts en el verano de 1997 sin un plan en mente. La única correspondencia que recibe son invitaciones de boda y notificaciones de deudas. Casey, que una vez fue una niña prodigio del golf, ahora trabaja de camarera en un restaurante de Harvard Square y alquila una pequeña habitación donde se dedica a escribir una novela, a la que ha estado abocada desde hace seis años.