¿No es nuestra época la del eclipse de la muerte? Entre los sueños de inmortalidad, el culto a la juventud y el miedo al cadáver, la muerte ya no debe ser parte de la vida. Está oculta, distorsionada, eclipsada. Es a la vez un eclipse del lenguaje (donde "partir" sustituye a "morir") y un eclipse social (la muerte fue evacuada de la ciudad).