Soy apasionada, y esto es personal. Y puede ser personal para ti también. Todos hemos experimentado el nerviosismo del primer día de clases.
Para aquellos con una diferencia en el aprendizaje, esta sensación dura todos y cada uno de los días del año escolar. Tal como fue para mi hija Abigail, quien fue diagnosticada con dislexia a los ocho años de edad.