!Las brujas han cambiado tanto! En estos días es muy difícil saber cuando te encuentras con una bruja, pues no usan escoba, ni su piel es arrugada, ni son calvas, ni visten de negro con sombrero como solían hacerlo. Al contrario, ahora se aparecen en cualquier lugar, lo mismo en la escuela que en el cine, en la tienda y hasta en las casas vecinas.