Este volumen de cuentos (el único de su autor) se distingue de los muchos otros dedicados a la violencia colombiana. A pesar de su natural solidaridad con aquellos que son víctimas, no es la suya una literatura de partido.
Su cuento más famoso, “Espuma y nada más”, ha sido reelaborado con admiración y respeto por Gabriel García Márquez en La mala hora. Este volumen posee una riqueza que los comentadores del libro suelen pasar por alto; relatos como “El regalo” se inscriben de modo muy perspicaz en el ámbito de una psicología muy íntima sin contrariar el espíritu esencial que anima los cuentos: la violencia.